’’Dedícate a las matemáticas, hija mía... ¡eso lleva a todo !’’

Piste verte Le 25 mars 2013  - Ecrit par  Anne Rougée
Le 26 novembre 2019  - Traduit par  Jimena Royo-Letelier, Julio E. De Villegas
Article original : « - Fais des maths, ma fille... ça mène à tout ! - Même au Bout ? » Voir les commentaires
Lire l'article en  

Anne Rougée, matemática, cantante, actriz, payaso (¿y qué más ahora ? ; bueno, divulgadora científica)... nos entrega aquí una ’’bitácora’’ de la preparación de su último espectáculo puesto en escena por Stéphane Baroux.

En algunas horas voy a hacer mi debut en solitario en un teatro parisino... en un espectáculo donde sacrifico las reglas del género : evocar situaciones graciosas vividas por la mayoría de las personas, donde podrán reírse con carcajadas salvadoras. Y luego hablar de sí, invitando al público a reírse de sus propios desengaños... ¿El tema del espectáculo ? Las alegrías y angustias ¡del aprendizaje de las matemáticas ! Qué programa, ¿no ?

¡Hacer reír con las matemáticas ! Compartir con el público las dudas y las interrogantes de mi trayectoria... Yo, la pequeña niña ’’talentosa’’ para matemáticas, que creció bajo los alientos de su papá matemático : ’’Dedícate a las matemáticas, hija mía... ¡eso lleva a todo !’’ Yo, la estudiante brillante que tuvo éxito en el camino real –normal superior, tesis, postdoctorado en el MIT– y un debut de carrera apasionante en la investigación en imagenología médica. Yo, la madre de familia que un día se encontró totalmente perdida en la selva ultraliberal de la producción en ingeniería industrial. Yo, la apasionada del teatro que se reconvirtió a la divulgación científica a través del espectáculo en vivo.

¿El punto de partida ? Primero, una necesidad y una evidencia : la necesidad de deconstruir los estereotipos acerca de las mujeres y las matemáticas ; y la evidencia de mi legitimidad, yo que he crecido en el amor por las matemáticas. Y luego por supuesto (y sobre todo) un deseo y una apuesta : el deseo de escribir para mí sola y producirme sola sobre el escenario ; y la apuesta de conseguir despertar el interés del público, e incluso de hacerle reír con las matemáticas... Todos esos elementos se unieron durante el invierno de 2010-11, cuando el texto de mi primera obra acerca del lugar de las mujeres en las ciencias aún estaba en construcción.

Como a menudo, el proyecto nació merced a encuentros. Gracias a Véronique Chauveau de la asociación de Mujeres & Matemáticas, entro en relación con Louise Lafortune, su ’’homóloga’’ en Québec. Louise ha conducido investigaciones en ciencias de la educación, donde ha explorado la influencia de la relación afectiva con las matemáticas en el aprendizaje. Hubo una química inmediata entre nosotras y le hablo de mi deseo de hacer un espectáculo cómico, yo sola en escena, acerca de las alegrías y las angustias del aprendizaje de las matemáticas. Su entusiasmo responde a mi deseo, y conversamos con agrado acerca de la matematofilia y la matematofobia. Descubro entonces con asombro que una matematófila puede ventajosamente hacerse pasar por una matematófoba... ¡por poco que esté en busca de encuentros amorosos !

JPEG - 34.9 ko

Además de los trabajos de Louise Lafortune, quiero ir a mirar los métodos utilizados por los logopedas con los jóvenes con dificultades lógico-matemáticas, y las investigaciones recientes en neurociencias. Convencida por estas ideas, decido lanzarme... pero combinando el tiempo necesario para reunir material, encontrarme con científicos, recoger por aquí y por allá testimonios y reacciones, ir a ver espectáculos de ’’un solo artista en escena’’ y dejar que el tema madure en mí.

A fines del verano de 2011 estoy en condiciones de enunciar el mensaje que deseo transmitir con ese espectáculo : las matemáticas son útiles, pueden ser fáciles, uno no está obligado a quererlas, algunos las adoran y encuentran placer en ellas -¿por qué no usted ?-, es una manera de hacer trabajar el cerebro que nos hace más autónomos en nuestra manera de pensar, el razonamiento se desarrolló gracias a los griegos con la democracia, probar más que simplemente enunciar, comprender más que creer. Es una etapa importante del proyecto : aclarar el fondo del propósito. Evidentemente, queda todavía encontrar la forma... ¡y esa no es la parte menor del trabajo !

En octubre, justo antes del estreno de mi obra ’’Las mujeres-genio ¿son raras ?’’ para el Festival de la Ciencia ante los alumnos de Véronique Chauveau, yo presento una primera solicitud de subvención para este nuevo proyecto. ¡Está lanzado ! El contexto es favorable : artículos sobre Cédric Villani en la prensa, exposición acerca de las matemáticas en la Fundación Cartier, celebración del bicentenario de Galois, encuentro con Nicole El Karoui en el Centro Nacional del Teatro en el marco del proyecto Binomio, obtención de un financiamiento importante para la difusión de las matemáticas por parte del consorcio Cap’maths... y las discusiones con el público al final de las representaciones de mi obra alimentan mi reflexión.

Llega el invierno y tengo más tiempo [1] para trabajar en el proyecto. Retomo las clases de canto y decido que va a haber canciones. Escribo la primera basada en ’’My heart belongs to Daddy’’, y resulta la canción de la matematófila : ’’¡Mi corazón pertenece a las matemáticas !’’ !

Asisto a las clases de matemáticas de Véronique Chauveau, lo que me hace sumergir de nuevo en el ambiente de las matemáticas escolares. Observo, tomo apuntes, siento que tengo un buen material... las palabras, las posturas, las relaciones... ¡Ahí hay algo de humano en torno a los conceptos y símbolos matemáticos !

Tomo contacto con Bernadette Guéritte-Hess, fundadora del GEPALM (Grupo de Estudio sobre la Psicopatología de las Actividades Logico-Matemáticas). A partir del primer contacto paso dos horas y media al teléfono con ella ¡y oscurezco las páginas de mi cuaderno con apuntes ! Una mujer apasionada y apasionante... Gracias a ella voy a poder asistir a sesiones del GEPALM. Descubrir los métodos de los logópedas para enseñarles a los niños las nociones de tiempo y espacio, y el vínculo que hacen entre las dificultades logico-matemáticas y los problemas familiares e incluso psíquicos de sus jóvenes pacientes.

Llega la primavera. El trabajo de canto avanza : hice mi elección de músicas para tres canciones. La segunda es ’’New York New York’’, para cantar el grito de victoria del logro en matemáticas, y resulta ’’¡Al fin lo comprendí !’’. Y la tercera, la que evocará la angustia de las matemáticas tendrá el aire de ’’Like a Hobo’’ en un ambiente de alegre cruzada contra ’’¡La profe de matemáticas quiere mi pellejo !’’...

JPEG - 35.7 ko

Dos festivales de ciencia se mostraron interesados por mi proyecto ; ¡ya acaricio la esperanza de un estreno durante el verano ! Mezclo mis tres canciones con los apuntes tomados desde hace algunos meses, lo uno todo, y eso da algunas páginas que tengo ganas de someterlas a mi director de escena : una manera de hacerle tomar gusto a la materia con la cual trabajo... Pero de nada sirve correr : en mayo me entero que los dos festivales finalmente no consideraron mi proyecto. Y Stéphane logra hacerme comprender, con una gran economía de palabras, que el texto que le transmití no funciona en absoluto : ¡hay que dar vida a los personajes !

Con la llegada del verano tengo más tiempo. Aprovecho eso para juntarme con investigadores en neurociencias. O más bien, investigadoras. Como el gran jefe Stanislas Dehaene está en una misión, tomo contacto con Lucie Charle, doctorante en Neurospin. Ella me vincula con Marie Amalric quien ha elaborado un protocolo para observar los cerebros de matemáticos/cas en plena actividad. O más bien matemáticos, ya que por ahora los únicos candidatos que se han presentado son varones. Me encuentro también con Caroline Huron, una neurosiquiatra que trabaja con y para niños disléxicos. Comprendo que los neurocientíficos y los logópedas constituyen dos comunidades muy distintas, que ambas se interesan en las dificultades de algunos niños, pero que no se frecuentan y raramente se comunican entre sí. Entiendo también que hay un asunto de incomprensión de los profesores en relación a esas dificultades.

En julio traslado mis cuarteles a la biblioteca del Instituto Henri Poincaré. Ahí me siento bien y las grandes líneas de mi proyecto se dibujan : personajes, situaciones, puntos de vista, palabras a usar, rol de las canciones... Aparece el título : ’’¡Ella es matematófila !’’. Luego, por fin, la matematófila se pone a hablar. En algunos días el texto surge. Una escritura viva donde los puntos de vista y las situaciones se encadenan, ¡las ideas vienen ! A fines de mes, mientras estamos en Avignon para el festival, le hago leer el texto a Stéphane. Esta vez insiste en que yo vaya más lejos y escriba sobre mi relación personal con las matemáticas.

En agosto, necesito un buen descanso y la redacción queda abandonada, pero avanza en mi cabeza. Cuando la retomo a fines de mes, las palabras vienen de nuevo fácilmente. La adicción al sudoku, algunos elementos de mi trayectoria personal que tengo ganas de titular ’’’mi fracasada vida de investigadora’’ y luego un hallazgo a lo largo de mi lectura del libro de Stanislas Dehaene ’’La protuberancia de las matemáticas’’ : el hIPS (sulcus o surco intraparietal humano), esa zona especial del cerebro que se activa cuando uno piensa en un número. El núcleo del texto llega. Confronto mi propia experiencia con aquélla de las jóvenes investigadoras en neurociencias con quienes me encuentro, especialmente Véronique Izard, que estudia las capacidades matemáticas de los recién nacidos.

Todo esto me ayuda a preguntarme : ¿por qué no dije ’’adoro las matemáticas, soy la mejor, voy a pasar mi vida divirtiéndome con las matemáticas’’ ? ’’Yo no sé por qué pensaba que las matemáticas puras están reservadas para los muchachos...’’. Aparece entonces la figura de la profesora de matemáticas frustrada porque se resignó a dedicarse a la enseñanza, después de haber fracasado en la investigación. Esta figura es la que da sentido a la forma del espectáculo. Y después, la idea de la caída, pero... ¡shhht ! Sin revelarla, solo diré que me divertí mucho escribiendo esta caída, donde encuentro la manera de deslizar el ’’mensaje acerca de las matemáticas’’ de una manera completamente desfasada...

A mediados de septiembre finalizo lo que considero que es la primera versión del texto de ’’¡Ella es matematófila !’’ y la comunico a los socios del proyecto. Las cosas tienen aún tiempo para madurar : los ensayos no empezarán sino a fines de octubre. A partir de este momento, la redacción se afina con sus vueltas. Luego, con el trabajo de puesta en escena, la matematófila toma cuerpo con los ensayos : ella habla, se mueve, canta e incluso... ¡baila !

La fecha del estreno queda fijada : será en diciembre, en el liceo Camille Sée, en París, para los alumnos de Véronique Chauveau. Alumnos de los cursos superiores. Un público que escucha, que es reactivo. Ellos se ríen. Aplauden después de cada canción. ¡Y se van diciéndome que les ha gustado el espectáculo ! Una segunda función al día siguiente para las niñas de los cursos preparatorios científicos en la Escuela Politécnica... Ahí está, el espectáculo existe, funciona.

JPEG - 56.2 ko
Anne Rougée avec Véronique Chauveau et ses élèves du lycée Camille Sée

Convencida de que puede llegar a un público más amplio, aprovecho la ocasión para presentarlo en un pequeño teatro dedicado a los ’’one man show’’ : el teatro ’’Le Bout’’. Me reciben como la nueva artista, ¡la que hace un espectáculo sobre las matemáticas ! Pero debo detenerme aquí. Es momento de salir al escenario.

Post-scriptum :

El autor y la redacción de Images des mathématiques agradecen a las relectoras y relectores cuyos nombres o seudónimos son Damien Gayet, B !gre y Leroy, por sus preguntas y comentarios que han permitido mejorar una primera versión del artículo.

Article original édité par Michèle Audin

Notes

[1¿Por qué tengo más tiempo ? Me dedico a la difusión científica por medio del espectáculo en vivo en el seno de la Comédie des Ondes, que es una compañía profesional de teatro. Yo concibo, creo, produzco, difundo e interpreto espectáculos de cultura científica, con el pequeño equipo de artistas que he constituido. Soy entonces principalmente comediante intermitente del espectáculo, pero también autora, encargada de producción, administradora, directora de compañía... El trabajo de redacción necesita justamente que una se sienta liberada de restricciones de tiempo... ¡es ya una gran parte del trabajo, como para quedar disponible para la redacción !

Partager cet article

Pour citer cet article :

Julio E. De Villegas, Jimena Royo-Letelier — «’’Dedícate a las matemáticas, hija mía... ¡eso lleva a todo !’’» — Images des Mathématiques, CNRS, 2019

Crédits image :

Image à la une - La imagen es de Sophie Cavadini.
img_9555 - Comédie des Ondes
img_9559 - Comédie des Ondes

Commentaire sur l'article

Laisser un commentaire

Forum sur abonnement

Pour participer à ce forum, vous devez vous enregistrer au préalable. Merci d’indiquer ci-dessous l’identifiant personnel qui vous a été fourni. Si vous n’êtes pas enregistré, vous devez vous inscrire.

Connexions’inscriremot de passe oublié ?